A veces pasamos por malos momentos, nefastos; y lo que queremos es apartarnos de todo ese dolor y sufrimiento aunque siempre sea complicado.
Puede que incluso lleguemos a ser masocas, porque en algún momento, quizás no sabemos vivir sin ese daño que nos han producido durante ese tiempo.
Pero llega un momento en el que cambias la filosofía de vida, sabes que así el daño sólo te lo produces a ti mismo, no eres más que tú esa persona que está impidiendo que avances y pases página; y te planteas el FIN de un etapa. Pero no un fin metafórico, sino un fin literal.
Es en este momento cuando aparece en tu vida alguien inesperado, que no está pasando por lo mismo que tú, pero si por algo parecido... te ves dándole consejos y te das cuenta de que cada uno de los consejos debes de ponerlos tu misma en práctica para poder avanzar.
Quizás haya perdido nuevas experiencias, nuevas oportunidades... en este tiempo, pero las heridas deben cicatrizar y todavía están muy recientes; pero sé que el día de mañana estaré lista, preparada y entregada!
Y para acabar os doy un consejo... a veces no estás enamorado de una persona y luchas por seguir con el por ese motivo, sino que estás enamorado de un proyecto de futuro y por eso sigues con la persona que tienes al lado. Intentar tener claro siempre esto.

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